Sólo decir que este es un espacio donde un niño-hombre-pez hueco-esquizo-simple deja sus ilusiones-intenciones-compromisos-desvaríos, en forma de versos-lágrimas-insectos, un espacio para ausentes muertos que no llegan a besar el suelo o ni llegan a perderse o a encontrarse, ni existir...

8.29.2008

Coral

El minutero de pared

se ahoga en el vaso de vino tibio,

llevándose esta vez,

todo lo que ayer

me habló el viento azul

de tus gélidos gemidos.

Vuela,

la mañana de los sauces sonrientes.



Efímero es el sol,

en tu tenue despertar de luz.

Quedaría absorto

en la concavidad

de tu vientre danzante,

pragmatizado en los lirios

de tu ombligo al respirar,

esperando

que el cielo de los alados

se abra en dos

a nuestra inocente ceremonia

sin altar.



Niña preciosa,

tus ojitos azules

son la redención

de alguna diosa

que ha olvidado

el fuego sagrado

de su alma

en la tímida ofrenda

de tus pupilas.



No se entiende nada ya,

si ni las rosas aroman

el fruto de tu vientre

al brotar suave licor de tus pechos,

y es que,

cuando la luna de tus muecas aparece,

la energía de la tierra

es la cárcel a un paraíso,

en el que reinas

como princesa cautiva.



"Escóndeme,

un mísero segundo,

antes de que mire la noche de tus cabellos

ocultándose

entre las sombras del día..."



¿Y será sólo eso?...

Será sólo que el ocaso

ha retoñado en tus párpados

y el mullir de las nubes

no ha sabido contener

la tormenta de tus labios.

Será que,

sucumbe el infierno

y tu cuerpo arde

en rapsodia divina...

¡Lloran los ángeles de tu almohada!



Yo sé,

que en tu entelequia infinita,

entiendes el lenguaje del cielo,

tú,

le das forma al arco iris de los sueños,

y te mimetizas en las estrellas

para calmar mis frías voces,

mis vírgenes deseos de libertad.

Desciendes cada noche

mi fugaz prisma lunar.

Tú,

lo eres todo,

sin ser nada en mi tacto,

sin ser el grito de mi llanto...



Y del manantial de tu boca,

emergen los cauces

para embeber mis ríos,

eres mi agua,

mi sed,

mi desierto...

Y solo será,

será en tu fin

cuando obligues

a la monarquía de tus brazos

cobijarme

en tu cuerpo de cristal,

y así,

serás libre de mi pena,

y yo,

seré libre atado a tus venas...



Yo sé, yo sé

que tus manos

entibian la bruma del tiempo...

Yo sé,

que los días pasan anónimos

como números sin sentidos,

que una flecha voraz no traspasa un corazón,

un corazón

es un inmaculado diamante

y su esencia

se nutre de besos...



Toda la inverosímil verdad,

queda ingrávida

en tu mirada de coral.

Entiéndeme,

cruzo pozos de papel

donde mi alma

yace prisionera

y ya no quiero volver...

3 estrías de entendimiento:

Floper dijo...

Pero tiene un talento, muy groso!.Me encanto tu escrito!
Saludos,nos seguimos leyendo!
Besos.

yo-misma dijo...

Precioso poema...
1 Saludo

Rosmery dijo...

Ja!
Pero se deja ver, jajaja, es bueno verlo impregnado de azúcar, jejeje.
Un abrazote K.