Sólo decir que este es un espacio donde un niño-hombre-pez hueco-esquizo-simple deja sus ilusiones-intenciones-compromisos-desvaríos, en forma de versos-lágrimas-insectos, un espacio para ausentes muertos que no llegan a besar el suelo o ni llegan a perderse o a encontrarse, ni existir...

1.02.2009

Cazorla




La ciudad es un caos hormonal
en rubores de estrepitosa cínica calma.
Aún llena de ofuscados testigos,
su silencio interior
es el orfeón más preciado
a los vendedores de estrellas.

Nadie se inclina por verle sonreír
a mitad de una llamada en espera,
ni intentan siquiera levantarle la falda
para sentirle suspirar delicias
por sus largas piernas de novia blanca.

La ciudad es ingenuamente libre
de abandonar su colonizada belleza
en los bestiales pecados
de algún visitante que le sacié,
sin reparo premonitorio,
alguno de sus cuarenta grados de sed.
Es libre de quedar atrapada
en la boca de un dragón ermitaño
que le devore los miedos
con voraz parsimonia
y aullar en crónica infelicidad
los delitos concebidos
ante sus dos mil murciélagos.

La ciudad tiene incidencia en la luna
con su inmenso culto de brillo populista,
aún en la mas extasiada oscuridad
sus luciérnagas atemporales
reinan en un arte efímero y a la vez cautivante.

A la distancia se le percibe
como una pequeña mariposa blanca
dispuesta a sobrevolar las esquinas de un templo
con luminiscencia estelar,
pero sus ancestrales campanas suenan
obligándola a reducirse a un resabio
de profundo sueño siempre terrenal,
para que desde dentro de su rubí esperanzado
vibremos con ella en súbita gracia nupcial.

La ciudad es un jardín de tabúes,
bendecidos, por una fuente
con espuma sabor a libertad,
con dagas rosas en ronda divina
de edificios siempre mudos.

La ciudad no es mi ciudad
aunque su aire sugestione mi pecho
y su lágrima sea la lluvia
que hermosea mis versos infestados en recuerdos
que aún no tienen consuelo emocional.

Ciudad, de a poco,
aprenderé a desnudarte
y a caminarte sin el temor de tropezar
en tus asfaltadas pestañas
tan llenas también de soledad.
Dame tiempo, y si me ves dudar,
no sueltes tu aroma de mi mano
que tendré pánico de volver a empezar
nuestro etéreo romance angelical.

2 estrías de entendimiento:

(exsilum) dijo...

Street Spirit, esa canción escucho. Pero, ¿que importa?, la cuestión es: ¿eso te nace cuando subes el volumen mientras escuchas alguna placa memorable?. Es genial.

the Kid A dijo...

je, mientras lei su coment, escuchaba go to sleep... casualidades je...
los efectos de cada disco son muchas veces impropios y seguramente mayores a lo q se quisiera interpretar je...
gracias por pasar... saludos :)