Sólo decir que este es un espacio donde un niño-hombre-pez hueco-esquizo-simple deja sus ilusiones-intenciones-compromisos-desvaríos, en forma de versos-lágrimas-insectos, un espacio para ausentes muertos que no llegan a besar el suelo o ni llegan a perderse o a encontrarse, ni existir...

6.08.2009

Los cuerpos que nos debemos



Puede que nunca exista la posibilidad
de tener tus muelas en las mías,
puede que nunca me ciegues
con tan sólo un dedo mudándose en mi piel,
puede que nos olvidemos de todo
pero ya me tuviste, y fui ciego un año
cuando me enseñabas a sentir…

Si recuento los hechos,
el saldo es deudor a nuestros cuerpos,
me debes catorce besos en la frente por semana,
cuarenta y ocho horas de abrazos entre orgasmos y eclipses,
setenta y dos suspiros en la nuca
y entre otras cosas,
diez vueltas por el universo de tu cintura…
yo en cambio te debo
toda otra vida para adorarte,
para complacerte hasta en el más ínfimo capricho de niña autista…

Tal vez siempre supimos que desearnos
era fuego en un océano de miradas transparentes,
tal vez los dos conocíamos silencios profundos
e igual hablábamos tocándonos el alma en cada palabra,
quién sabe, quizás éramos proclives a esperarnos en otro cielo
pero la vida nos puso por algún motivo que aún desconozco
¿el uno frente al otro?...

Cuando te recuerdo, por momentos creo volar,
luego aterrizo en un valle emocional
donde no hay un solo cuerpo que huela a tu risa,
donde no hay una sola mirada que imite ese intenso mar
que escondías por no humillar a la humanidad.
Ahí cuando te encuentro en mi memoria
no hay crepúsculo que tenga un tercio de tu belleza
ni flora ni fauna, ni luna ni sol,
para ese amor que un día no cabía en este universo
y hoy es tan sólo anhelo, un tímido e inocente anhelo…

Ahora que miro la noche,
atado a estos versos que ojala hagan mezquita en tu nervio austral
pienso en todas las ventanas que cerramos
por atragantarnos la voz entre relato y relato,
pienso con abismal lujuria en tus manos
y en ese millar de tiernas caricias que me tenías guardadas,
pienso con un nudo ciego en la garganta
y un pluvial de lágrimas a punto de ebullición,
pienso que si esta vida es justa
algún día nos volveremos a ver,
yo con mis huesos entre tus dedos,
tú con tus miedos amarrados a mi cuello…

Seguramente nunca más nos necesitemos.
Ambos aprendimos a rodearnos de los demás,
ya sabemos fingir y admitir cuando algo es real.
Igual entiendo que nadie podrá reemplazar
ese cariño puro en el que cobijaba tus sombras
y que a pesar de que pasen los años y no sepa nada de vos
siempre estarás en mí,
en mis versos, en mis canciones,
en todas las paredes en que alguna vez dibuje tu rostro,
tu pelo, tus pies...
Hoy has vuelto a ser piel de mis poesías.

La vida sigue, y sólo espero que seas feliz.

3 estrías de entendimiento:

Belena dijo...

Perfecto. Simplemente perfecto.
No dejes de escribir. ^.^

Rosmery dijo...

La realidad toca fondo muchas veces y nos hace pensar, nos hace darnos cuenta que alguna vez se siente, se sangra, se sufre y hasta se ama.
Es grandioso leerle Fede, le dejo un abrazo fuerte y un beso con muchísimo cariño.

Pepa Ortiz dijo...

Bellísimo canto a la amada.
Petons